Buñol

Donde la música "Bulle" fecunda

Cuando Constantino Llombart acuñó el término de “La Suiza valenciana” aludiendo a Buñol, parece que lo hizo, además de por los tintes progresistas del municipio, inspirado en la orografía abrupta de su término, que si bien no tiene nada que ver con Suiza y sus nevadas alturas, sí posee muchos otros atractivos. En su mayoría el territorio es montañoso, con sierras como la de “Malacara” o la de “Cabrera”, tajadas por numerosos barrancos, ramblas y ríos como el Magro, el Juanes o el Buñol que forman profundos desfiladeros y dejan algunas “muelas” aisladas y cerros. Al sureste de la población se encuentran las tierras más bajas, las de la hoya que coincide con el cauce del mismo río Buñol.

No es de extrañar pues la profusión de restos arqueológicos, en este terreno rico en aguas, a las que podría deber su propio nombre: “Bullion” (hervidero de aguas). Así, podemos recorrer numerosos yacimientos, desde el Paleolítico que, además, coinciden con parajes emblemáticos y espectaculares, como los del barranco de “Carcalín”, los de la “Cueva Turche” o los de la “Cueva alta” de Ventamina; también los de “Monedi”, el “Collado Umán” o los del propio “Castillo”, construido sobre una gran roca en cuya ladera se ubica el singular y admirable casco antiguo. En este espectacular fortín destacan el “Palacio de los Mercader” y la antigua iglesia de “El Salvador”, en los que se han instalado los fondos del “Museo de Buñol”; mientras que en el núcleo urbano sobresale la iglesia de “S. Pedro Apóstol” o la ermita de “S. Luis Beltrán”, en un hermoso paraje rocoso, junto al manantial y el imponente Auditorio. Es un territorio ideal para pasear con calma y practicar numerosos deportes como el barranquismo o la espeleología; también el fútbol, pues aparte de su laureado club, es sede de las instalaciones del Levante U.D.

Así mismo, debido a su singular relieve y a sus cuencas fluviales, junto con la pronta llegada del ferrocarril, su tradición industrial es muy larga, ubicándose aquí, en un principio, numerosas papeleras y telares; posteriormente también cementeras. Una industrialización vanguardista que propició, como hemos insinuado, el desarrollo temprano de una burguesía y un proletariado que contribuyeron decisivamente en la evolución del pensamiento. Esto originó, junto con los encantos del entorno, la presencia de destacados líderes republicanos, como Pablo Iglesias o el mismo Blasco Ibáñez, que promovió la creación de una “Casa de colonias”, activa hasta la guerra civil.

Así, este ambiente se plasmará en la cultura, acogiendo, desde finales del XIX, dos sociedades musicales, que han alcanzado un gran prestigio; casi como la de su fiesta más emblemática, la “Tomatina”, un festejo de “Interés Turístico Internacional”, que se realiza en el marco de la “Feria y Fiestas”, donde además de una gran batalla de tomates, se organiza un “Mano a Mano” musical entre esas dos bandas, “Los Litros” y “los Feos”, en una tradición muy anterior a la del tomate, que se remonta a 1892. En ellas también hay, entre otras actividades, concursos gastronómicos de “Paellas”, “Gazpachos” o “Mojetes” que evidencian la variada cocina de la zona. Así mismo, son muy interesantes otros eventos como las “Fallas”, las hogueras de “S. Antón”, o las “Bienales” de artes plásticas y, cómo no, de música, en un pueblo que destila armonía, donde “bulle” el sonido, que vive por y para la música.

 

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Predicción en Buñol

Restauración

HOTEL CONDES DE BUÑOL (96 250 48 52)
POSADA VENTAPILAR (96 250 09 23)
RESTAURANTE LA ACACIA (96 250 13 50)
LA BOHEME (687 766 577)

Alojamiento

CASA RURAL CASTILLO DE BUÑOL (661 302 178)
HOTEL CONDES DE BUÑOL (96 250 48 52)
POSADA VENTAPILAR (96 250 09 23)
EL PINAR DE VENTAMINA (672 630 167)
CHALET LA SERRANA (963 25 55 55)
ZONA DE ACAMPADA DEL PLANELL (608 892 698)

Qué comer

La gastronomía tradicional de Buñol está basada en arroces y verduras; como pueden ser el "arroz con bledas" (acelgas), también conocido como "arroz ayuno", plato estupendo y digestivo al que se deben echar caracoles para "rematarlo", o también el "arroz con costillas de cerdo", inmejorable para los días de invierno.
No podemos perder de vista la conocida "olla podrida", a base de verduras y cerdo, que es un plato exquisito, aunque más fuerte. Tradicional es su estupendo repertorio de embutidos.
Embutidos son el "sangregordo" (de varios gustos e ingredientes), las longanizas de Pascua y las normales, las morcillas de carne y arroz, además de las de cebolla, el blanquet, la "sobrasada marina"...
Ni que decir tiene que Buñol, ciudad de interior y montañosa, cuenta en su acerbo cultural con deliciosos platos de caza. Citemos, por ejemplo, la "perdiz en escabeche" o los "tordos (zorzales) en escabeche" que para algunos gustos son más sabrosos que la "reina" perdiz.
En la cocina de monte, uno de los guisos más celebrados -quizás más que la paella por ser más excepcional- son los gazpachos, elaborados con conejo y perdiz (o en su lugar pollo y algo de pavo), torta de horno y, en temporada, dos ingredientes únicos: las baquetas (caracoles de monte) y los hongos (rebollones).
Otro de los platos tradicionales que aún se conservan con arraigo en la "cocina buñolera" es el "mojete", que bien elaborado en su modalidad de carne o bacalao resulta una delicia. Además es llamativo para el profano.
Habría que hacerle un hueco en este capítulo a las humildes, pero majestuosas "patatas en caldo", que en Buñol se guisan de categoría. Pero, ¿qué sería de esta cocina sin los caracoles?... Pues para cumplir sobradamente con ellos se consiguen algunos sabores dignos de los más grandes maestros. "La caracolá", que en cada casa tiene su pequeña variante, es, sin duda, el plato más exótico que el comensal pueda degustar.

rutas y senderos Buñol

Diversos recorridos para disfrutar de la flora, la fauna, el deporte y la historia de Buñol y su comarca.

Las cuatro rutas temáticas que proponemos aproximan a los enclaves de mayor valor ecológico, histórico o deportivo de Buñol y su comarca, descubriéndote su riqueza en cuanto a flora y fauna, historia y posibilidades deportivas. Todo ello a través de los muchos senderos homologados por la Federación Territorial Valenciana de montañismo.

RUTA FLORA Y FAUNA

RUTA GEOLOGÍA

RUTA HISTÓRICO-ETNOGRÁFICA

RUTA DEPORTE Y AVENTURA

Tanto Buñol como los pueblo de su alrededor, ofrecen al visitante la posibilidad de descubrir un paisaje repleto de contrastes, entornos forestales o agrícolas llenos de encanto donde el senderista pueda relajarse con la simple contemplación del entorno. Pequeños ríos que han ido creando formas caprichosas con el transcurrir de los siglos interesantísimas formaciones geológicas.