Aras de los Olmos

El altar refulgente del cielo

Por su madera, por su gran copa que proporciona abundante sombra, por sus propiedades medicinales, por su belleza, el olmo siempre ha sido una parte importante de la cultura y el desarrollo de la humanidad. Fue un elemento fundamental de nuestro paisaje, hasta que a mediados del pasado siglo la grafiosis los condujo casi a la extinción. Sin embargo, todavía conserva Aras ese monumental y simbólico olmo que presidía cada plaza de cada población de nuestro país, y a cuyo amparo se reunía el concejo.

El olmo es el símbolo de esta tierra áspera, fría, boscosa y montañosa, tajada por el Turia y el Arcos, que configuran paisajes agrestes bellísimos; también sus anchas y “royas” llanuras cultivadas de vid. El olmo, cuya copa es como un gran cáliz, como ese gran cielo nítido que cubre este territorio, el mejor de nuestra región para el estudio de las estrellas, como certifica el hecho de que en su término municipal se hayan instalado varios observatorios astronómicos, como los que coronan la Muela de Santa Catalina, a 1.174 metros de altitud: el de la “Asociación Valenciana de Astronomía” (CAAT), y el observatorio profesional de la “Universidad de Valencia” (OAO). Junto al vecino observatorio profesional del CEFCA (OAJ) en “Javalambre”, y el observatorio educativo “Cosmofísica” en la vecina Titaguas, conforman el “Parque astronómico de Los Serranos-Javalambre”.

Pero no solo conserva esta villa un medio ambiente privilegiado, también atesora monumentos importantes como su iglesia parroquial, dedicada, como no a la “Virgen de los Ángeles”, que se alza sobre los techos de viejas tejas morunas; o el singular “Santuario de Santa Catalina”, erigido donde un pastor de Santa Cruz, Marcos, encontró la imagen de la santa, junto a una fuente milagrosa, en un terreno sobrenatural desde el cual se otean las montañas de Aragón, Castellón y Valencia; un auténtico balcón al cielo, como hemos insinuado anteriormente. También la ermita “de la Sangre del Santo Cristo”, la Torre medieval “del Cortijo” o una arquitectura civil apreciable de la que podemos destacar, por ejemplo, la “Casa señorial de los Monterde”, que posee un balcón esquinado, de los pocos en la Comunidad Valenciana, el horno árabe, o los blasones y escudos de Aras de los Olmos, considerados “Bienes de Interés Cultural”. Si a ésto le añadimos la exquisita gastronomía tradicional de influencia castellano-aragonesa, con platos como las “Gachas”, o la vistosidad de sus festejos tradicionales con ritos como el “Entramoro” escenificado por los propios vecinos, en honor a Santa Catalina, no es de extrañar que sea un foco, cada vez más importante, de turismo rural.

Como demuestran los numerosos hallazgos paleontológicos y arqueológicos, conservados en el importante museo arqueológico municipal "Francisco Moreno Mesas”, esta villa, que fue de la Orden de Montesa, ha estado habitada desde el principio de los tiempos. Por este cruce de caminos, en el que se halla el mojón de los tres reinos, han pasado iberos, romanos, visigodos o árabes; todos se han refrescado en la sombra de sus olmos, hasta los dinosaurios… Un lugar mágico, habitado, por lo menos, desde época íbera, como sugieren los hallazgos del “Castillico” o la “Covatilla”, que como indica su nombre, según Antonio Sancho, fue un “Altar”, un lugar de sacrificio, un santuario arcano donde las gentes ofrecían sus ofrendas a los Dioses, cerca del cielo.

 

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Tiempo Aras de los Olmos

Lugares para comer

Bar San Marcos (96 210 21 82)
Restaurante La Travina (650 201 003)
Restaurante Los Tornajos (90 210 20 88)

Alojamientos de Turismo Rural

Hotel y cabañas "Aras Rural" (639 196 928)
Casa Rural Celsa (96 210 20 54)
Aras Rural (639 196 928)
Albergue-Campamento Los Arces (686 352 538)
Casa Cubel (600 577 800)
Casa Rural Aras (699 359 066)

Qué comer

Podemos disfrutar de autenticas delicias. Su situación geográfica hace que la gastronomía tradicional areña tenga gran influencia castellana y aragonesa.

Entre los platos tradicionales destacamos las gachas, plato que se cocina a nivel popular en todas las fiestas del pueblo. Estan compuestas de harina, tajadicas de jamón y sardinas. El puchero de pueblo y el gazpacho de monte son otros platos típicos. Otras de las delicias areñas son los embutidos y lomo de la orza, truchas, caldero de carne de caza propias de la zona. Para endulzarnos en Aras son típicas los mantecaos, tortas, rollicos de anís, harinosas. Sin olvidar su excelente miel.

Todos estos platos se pueden acompañar del excelente vino de la zona del Alto Túria. Para endulzarnos en Aras son típicas los mantecaos, tortas, rollicos de anís, harinosas. Sin olvidar su excelente miel.