Benagéber

Cuando el agua cincela los sueños

El Turia y sus afluentes han esculpido un terreno calizo, abrupto y montañoso; y aunque la mitad septentrional del término es la más accidentada, el punto más elevado se alza en la frontera meridional, en la “Sierra del Negrete” (1.252 m.). En esa zona destacan varias altiplanos como “La Muela”, “Nieva”, “Cortes” y “Villanueva”. Pero es un pantano artificial, construido entre 1.933 y 1.953, el accidente geográfico más destacado y que ha marcado decisivamente el devenir de esta población serrana: el “Embalse de Benagéber”, que inunda la mayor parte del valle del Turia y parte de los del “Regajo” y la “Rambla”, es decir, casi la totalidad de los valles fluviales del término.

El abandono del antiguo pueblo en el estrecho valle, inundado por el agua, hizo, por una parte que se abandonaran los cultivos, extendiéndose el territorio forestal, que constituye, hoy en día, una fuente de riqueza y generación de empleo, así como la base del turismo, junto con la oferta deportiva y de ocio que genera el lago. Así, debido a su calidad medioambiental (“Reserva Natural de Flora y Fauna de Valdeserrillas”, “Charco Negro”, paraje de “La Pardala” o “Fuente Muñoz”), a los servicios e infraestructuras recreativas (campamentos, aulas de la naturaleza, casas rurales, red de senderos, …) y a las actividades que se generan (como senderismo, escalada, pesca o piragüismo), ha sido declarado “Municipio Turístico” de la provincia de Valencia. También es destacable su patrimonio arqueológico, con vestigios desde la Edad de Bronce, y monumental, con las iglesias “de la Inmaculada Concepción”, “de Nuestra Señora del Pilar” (en el poblado del Pantano), o la ermita “de San Isidro”, en la aldea de Nieva.

Por otro lado, el abandono del antiguo pueblo, tras la construcción de la presa que se apoya en las hoces del extremo sudeste del valle, supone también que la población se establezca en el nuevo núcleo junto a la aldea de Nieva, a unos 5 km del antiguo pueblo, también en el poblado del Pantano y las aldeas del término. Sin embargo, gran parte de la población, se trasladará a dos otras ubicaciones también diseñadas de nueva planta por el “Instituto Nacional de Colonizaciones”: San Antonio de Benagéber, entonces en el término de Paterna y hoy municipio independiente; y San Isidro de Benagéber, barriada de Moncada. Por eso en el municipio, apenas cuenta hoy con una población de unos doscientos habitantes que, por supuesto, aumenta en los periodos vacacionales.

El pantano anegó un todo un pueblo, pero no pudo ahogar su memoria. Sus gentes todavía cultivan los barbechos, la cebada y la viña; aún recorren sus numerosos senderos y cazan en sus montes o pescan en sus torrentes; y guisan los “Gazpachos”, las “Gachas” o la “Olla serrana”. Y todavía celebran la noche mágica de San Antón prendiendo hogueras; y agradecen a San Isidro, San Roque y a los santos de Piedra esos milagros que siempre les han protegido a ellos, a sus animales y a sus campos; y se asoman a la luna llena de agosto para ver la “Asunción de la Virgen”; y confraternizan con los municipios vecinos en la entrañable “Feria de los Pueblos Amigos”. Aunque la iglesia “de la Inmaculada Concepción”, quedo bajó las aguas, todavía parece oírse sus campanas los días de fiesta mayor, escampando el júbilo; sus tañidos retumban en los escabrosos montes, acompasadas con los aullidos recónditos de los lobos, para evocar miles de presencias; todavía parece verse en las misteriosas aguas, los gancheros, bajando audazmente por el Turia, dejándose en él el alma. Porque el río, con su torrente poderoso, configuró su identidad, forjó su temperamento, dio brío a un carácter inalterable, labró sus ilusiones. Porque el agua, como la tierra, es cárcava, sepulcro, pero también útero, seno, vida. Flujo nutricio por el que discurren los sueños.

 

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Alojamientos de Turismo Rural

Apartamentos Rurales "La Cambrilla" (651 009 429)
Centro de Vacaciones Embalse de Benageber (96 342 14 57)

Qué comer

La Gastronomía de Benagéber es variada, típica es la matanza del cerdo, ya que su climatología permite el secado de jamones, embutidos y derivados del mismo. La Olla de Pueblo, el Gazpacho con caza y setas de la zona, la caldereta de cordero, las patatas tostadas. Y como duces el turrón de rosas y las migas dulces.

rutas y senderos Benagéber

Las tierras de Benagéber son atravesadas por una serie de senderos de gran interés, entre los que destaca el sendero europeo de gran recorrido GR-7, que discurre cerca del embalse de Benagéber. El PR.V.41 está dedicado al botánico Simón de Rojas Clemente, une Benagéber con la fuente de la Juncanilla, después de pasar por parajes naturales muy bellos, en donde existen varias áreas recreativas: Fuente Muñoz, Pardala, El Charco Negro, las Olmedillas y Azagra, todos ellos situados en las proximidades del cauce del río Turia, tiene una longitud de 31,100 Km., y una duración de 8 h., y 15' El PR-V.114 está dedicado al gran erudito valenciano Nicolau Primitiu, y une Benagéber con el Sequer a lo largo de 18 Kilómetros, pasando por el Collado de la Atalaya y por la fuente de la Sabina, tiene una duración de 4 h., y 45'.