Villar del Arzobispo

La hacienda predilecta de los mitrados

Factores como su ubicación, en la cuenca izquierda del río Turia, en una fértil planicie, cercana a la montaña, o la bondad de su clima, suave y seco en verano, hicieron de la villa, residencia estival del obispo de Valencia, desde 1381. Incluso, parece que, como reseñó Bernardo Espinalt, se le propuso desde el mitrado, ya a mediados del XVI, al mismo Carlos I, el palacio arzobispal para su recuperación y retiro, ya que era el lugar “más sano de España”. Precisamente el escudo con las armas de la Casa de los Austrias se exhibe en la fachada de esta mansión gótico-renacentista, del cual, actualmente solo se conserva la parte noble. Junto a él, se levanta la iglesia, también de esta época imperial, dedicada a “Nuestra Señora de la Paz”. En su fachada, así mismo, penden los medallones de algunos de los arzobispos de Valencia, que residieron en el citado edificio hasta el siglo XIX, fecha de la fatídica desamortización de Mendizabal. Además, en la pared de la escalinata, están incrustadas algunas lápidas del cementerio romano que se halló aquí. De esta época gloriosa es, además, la ermita dedicada a “San Vicente” que, según cuenta la leyenda, hizo brotar, aquí, un manantial.

Pero, la singularidad de su enclave, no solo ha hecho que fuera refugio de mitrados, sino que, desde tiempo inmemorial, numerosas gentes se han establecido en los cerros que salpican este espacio privilegiado, solo afeado por algunas minas. Un territorio que se va elevando hacia la Serranía, de la que bajan barrancos y ramblas como la “del Villar”, conocida también como la “de Higueruelas” o “de la Aceña”. Así, en el “Puntal de Cambra”, en del “Singlo del Arco” se han encontrado restos de la Edad del Bronce; también en el “Castillarejo”, donde además hay un poblado íbero, igual que en el “Castellar”, la “Seña”, la “Loma Imperial”, “Montolivet”, el “Alto de la Balsilla” o el “Castillorojo”, que alberga además restos romanos como “El Collado”, la “Hoya” o la “Torre de Benaduf”, se originó una pequeña alquería medieval, el “Villar de Benaduf” germen del pueblo. Un topónimo árabe que podría aludir, a su condición de lugar poblado, o a los bereberes: “Banuattus”. La mayoría de estos vestigios fueron estudiados por el erudito local Vicente Llatas, que también dedicó uno de sus libros a la peculiar habla de esta comarca.

Actualmente el casco antiguo conserva rincones con mucho sabor y algunas casas nobles con rejas y cerámicas del XVIII muy interesantes. Igualmente, se han conservado aquí ritos festivos singulares, como el famoso “Carnaval”, uno de los más distinguidos de la Comunidad, donde destaca el velatorio de la “Morca”, el desfile de disfraces con la quema del tío “Chinchoso” y la procesión con antorchas y entierro de la “Morca”, de la que salen docenas de cohetes borrachos. También las tradicionales fiestas de “San Blas”, con relevantes elementos folklóricos como las Jotas mañaneras, la bendición de los panes y la gran hoguera en las “Bochas”, para celebrar una entrañable comida comunal, regada por el excelente vino del terreno.

Precisamente, este es otro de los atractivos que le han hecho célebre, productos agrícolas como el vino, el aceite o la harina, y una gastronomía tradicional relevante, con platos como la “olla churra” o dulces como los “Rollicos de anís”, los “Congretes" o los “Mantecados”. No es de extrañar, pues, que el Villar, fuera codiciado por obispos, arzobispos y otras dignidades, cristianas o no.

 

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Tiempo Villar del Arzobispo

Lugares para comer

Restaurante El Porche (962 720 367)
Restaurante San Vicente (961 646 259)
Restaurante La Loma (962 720 804)
Restaurante La Posá (962 720 613)
Restaurante El Patio
Restaurante Chang Le (962 720 467)
Bar Aragón (962 720604)
Bar Musical (962 720 312)
Bar Centro Social
Bar The Crow

Alojamientos de Turismo Rural

Hostal "La Posá" (96 272 06 13)
Casa Rural "La Boticaria" (96 272 04 57)
Granja Escuela "Luís Amigó" (96 164 61 56)
Casa Rural "La Solana" (654 49 94 92)
Granja Escuela "La Serranía" 96 272 01 67)

Qué comer

La olla churra, hecha a base de patata y costillas de cerdo, es el plato más típico y popular de la gastronomía local, así como dulces de origen árabe, "rollicos" (rosquillas) de anís, "congretes" y mantecados.

rutas y senderos Villar del Arzobispo

La Huella del Hombre es una ruta apta para hacer a pie, a caballo, en bicicleta o en coche, que comienza por la Plaza de la Iglesia descendiendo por el barrio de las Solanas hasta adentrarse en la Hoya. Aquí se encuentran unas villas romanas. Junto al camino se puede ver un molino de aceite Íbero-Romano (S. I-II d.c.).

A unos cien metros del cruce con la carretera de Bugarra se encuentra el Poblado Íbero de la Aceña, que abarca del siglo VI AL II a.C. Se trata de un recinto amurallado en cuyo interior se encuentran grandes viviendas separadas por una calle central.
Desviándonos hacia la izquierda y cruzando la rambla de la Aceña encontramos la encina centenaria. Dessandando el camino encontraremos la Casica Roger, cuyos extensos campos se habilitaron como aeródromo militar republicano en la guerra civil.
Cabe destacar también el Aljive Medieval situado a los pies del Cerro Gordo, construido en los siglos XV-XVI. La construcción es de piedras y argamasa. Su bóveda es apuntada y posee una escalinata de grandes losas de piedra que da acceso al interior, cuyo piso conserva los ladrillos originales de cerámica.