Casas Bajas

La mística de la piedra

Arquitectos como Alvar Aalto han alabado la genialidad, de la arquitectura primitiva, también Gaudí que conocía de primera mano las numerosas construcciones de piedra en seco de su Reus natal y su comarca. Unas construcciones que encontramos en todo el mundo, en todo el Mediterráneo y que, en todo el interior de Valencia, en concreto en el Rincón de Ademuz son tan numerosas; sobre todo las barracas “de viña” o “de pastor”, como la de “Josezón” en Vallanca, otras existentes cerca de la aldea de Mas del Olmo o en el camino de Val de Sabina a Sesga y la de “El Pinar”. Aquí también hay algunas muy interesantes, destacando la “Grande”. Ésta, con su rusticidad megalítica, es un buen ejemplo de este tipo de refugios abovedados integrados completamente en el paisaje y de gran funcionalidad y belleza formal. Es un buen exponente arqueológico de la actividad agrícola y ganadera y tiene un gran valor etnológico y antropológico; también medioambiental; contribuyendo decisivamente a mantener la esencia del mundo rural y configurando un singular paisaje cultural.

Precisamente la agricultura y la ganadería, han sido la base de la economía de una zona montañosa, de clima riguroso, donde predomina el secano a excepción de la fértil vega del Turia que atraviesa el término y que junto a los cursos de agua de sus afluentes el Ebrón y el Bohílgues, y las ramblas, barrancos y manantiales del entorno, forman uno de los mejores ecosistemas fluviales de toda nuestra Comunidad. Destacan aquí los elementos arquitectónicos relacionados con la hidrografía, como una red de acequias interesantísima o, por ejemplo, un espléndido “Molino harinero” muy bien conservado que mantiene toda la maquinaria y utensilios. Un edificio singular, que se puede visitar y que funciona, además, como atractivo y dinámico espacio de exposiciones temporales, lo que acentúa su interés didáctico y cultural.

En cuanto a la rica gastronomía, resaltar platos como las “Gachas de adaza”, que se pueden acompañar con pimientos, caracoles, sardinas, bacalao, cerdo, conejo o “ajoaceite” y, por supuesto, con un buen vino tinto del terreno. Otros platos, podrían ser, por ejemplo, el “Guisado de patatas”, los “Migotes”, las “Almortas”, el “Gazpacho”, las “Pelotas de San Antón”, la “Morcilla de pan” o las “Monas de Pascua”. También hay que reseñar los dulces, como los “Matujos” o el "Pan quemado" (dormido) que se elaboraban para festejar las fiestas de “San Antón” y en “San Blas”.

Esta es una tierra con encanto, un remanso de tranquilidad y silencio que permite saborear la vida en todas sus dimensiones. Un territorio único donde las costumbres y tradiciones mantienen su autenticidad, como esas construcciones de piedra en seco, que hemos mencionado emblemáticas y significativas. Verdaderos tesoros monumentales como la iglesia Parroquial de “El Salvador” o el mismo caserío doméstico, de influencia aragonesa. En cuanto al patrimonio inmaterial, destacar festejos como los de “San Antonio Abad” con las tradicionales hogueras en las calles; o las patronales de “El Salvador”. Ritos en las que suenan cantos que alegran una tierra montañosa y quebrada; donde los salmos reverberan en unas piedras silentes empapadas de alma.

 

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Lugares para comer

Chiringuito Bar La Moncloa (978 782 683)
Bar El Rojo (978 782 217)

Alojamientos de Turismo Rural

Casa Rural Amparo (978 782 209)
Casa Rural Amparo II (978 782 209)
Los Garridos (978 782 683)

Para más información:
Tourist Info Ademuz (978 78 22 67)

Qué comer

El plato típico de Casas Bajas son LAS GACHAS de harina de maíz o trigo acompañada con pimientos, caracoles, sardinas saladas, bacalao, magro de cerdo, conejo... es que es un plato que admite todo tipo de acompañamiento. Otros platos son el guisado o cocido con patatas, alubias, hueso de jamón, MORCILLA (de cebolla y harina), cardo o patas de cerdo. Los migotes (ajo, patata, tomate y pan), la sémola (harina de maíz o trigo y magra de cerdo), las almortas (ajo y harina de guijas), el gazpacho (torta y caza), LAS PELOTAS DE SAN ANTÓN (miga de pan y tocino), monas de pascua con longaniza, rolletes de anís y magdalenas.