Puebla de San Miguel

El armónico techo de Valencia

En las estribaciones de la Javalambre, se halla enclavado este municipio en cuyo término se halla la cota más alta de la Comunidad Valenciana, el Alto de Barracas, conocido también como “Pico Calderón”, de más de 1.800 metros. Un término de un importantísimo valor medioambiental y en cuyo paraje de "Las Blancas", se extiende el “Parque Natural de la Puebla de San Miguel”, con una extensión de 6.300 Ha., lo que representa prácticamente el 100% del término municipal de esta localidad que ocupa el este de la comarca. Un territorio con relevantes recursos paisajísticos, como su red de microreservas, de fuentes naturales, senderos, o árboles monumentales como el “Pino Vicente”, las “Tres Garras” o la “Carrasca de los Huertos”, que forman extraordinarios bosques, como los de los parajes de “Los Pucheros”, el “Carrascal”; o las también centenarias sabinas de los parajes de “Las Blancas”. Todo un tesoro medioambiental en el que no solo encontramos espacios hermosos como el “Pico Gavilán”, el “Vago de la culebra” o “El Mirar Bueno”, sino también joyas etnológicas como los elementos construidos en piedra en seco: caminos, ribazos, parideras, corrales, refugios, parapetos, o lavaderos como los de “Fuente de los huertos” o el mismo de Puebla de San Miguel, cuyo casco urbano posee un caserío digno y en el que destacan por su valor artístico la iglesia de "San Miguel Arcángel”, del XVII o las ermitas de la “Virgen” con su notable calvario y “San Roque”, en las proximidades.

Este municipio dispone además de atractivas zonas de esparcimiento, extensos pastizales para el ganado lanar y algunos terrenos de regadío para hortalizas. En el secano, encontramos cereales y vid, que se adaptan al rigor climático de esta zona única, arcana y quebrada, donde reina el silencio y la armonía. Ni que decir tiene que su carácter rural, le ha permitido mantener costumbres y ritos muy antiguos, así como personalidad diferenciada, que podemos percibir en su arquitectura, en su habla, en su potente gastronomía o en sus fiestas, como las de la “Ascensión de la Virgen” o las de “San Miguel”; o las romerías, como la que se hace anualmente a la ermita de “Santa Quiteria”, sita en la aldea de Hoya de la Carrasca, término de Arcos de las Salinas (Teruel).

Porque esta villa, de fundación posterior a la conquista cristiana, como indica su nombre, que perteneció a la Encomienda de Montesa, recibió pobladores de todo el reino de Aragón y sigue manteniendo vínculos entrañables con localidades vecinas como la mencionada, aunque sean, por caprichos de la política, de otra provincia. Al fin y al cabo, los apellidos de sus gentes: Tortajada, Barrachina, Azcutia, Belsue o Argiles, nos remiten a procedencias dispares, a distintas culturas y miradas que contribuyen a enriquecer la esencia de un territorio que hay que recorrer con calma, para deleitarse, como diría Pessoa: “para intentar percibir como quien mira y pensar como quien anda, morder la tierra y sentirle el sabor”.

 

Noticias    Agenda

 

Tiempo Puebla de San Miguel

Lugares para comer

Bar Puebla de San Miguel

Alojamientos de Turismo Rural

Casas Rurales de 4 y 6 plazas (629 607 809)

Para más información:
Tourist Info Ademuz (978 78 22 67)

Qué comer

Sus platos más típicos son el potaje de alubias y patatas (con carne de cordero, cerdo, morcillas de arroz y cebolla) y las gachas.